Todos estamos buscando respuestas. Siempre tenemos alguna circunstancia en nuestras vidas que nos mantiene en la incógnita de que pasara mañana. Problemas de dinero, de salud, de relaciones, o en ciertas ocasiones un poquito de todo.

 

Y es que no acabamos de aprender, seguimos aferrados a la incógnita, a las dudas, al miedo en una palabra y no nos damos cuenta de que todo lo que hacemos es alimentar con esta actitud más dudas, más miedos, más ansiedad.

 

Lo cierto del caso es que nosotros estamos creando ahora mismo lo que va a pasar mañana, estamos creando con nuestros pensamientos y sentimientos el desenlace de cualquier problema que tengamos hoy.

 

¿A qué tememos tanto?

A no encontrar una solución para nuestros problemas?

A que la solución no sea la que nosotros deseamos?

A que la solución implique un cambio en nuestras vidas?

A asfixiarnos antes de poder ver la luz al final del túnel?

 

El túnel lo creamos nosotros, decidimos cruzar ese túnel para llegar a nuevas etapas en nuestras vidas y la luz no hay que buscarla o esperarla al final del túnel, la luz somos nosotros mismos. El túnel es nuestra creación, la Luz nuestra identidad. Nosotros somos los creadores de nuestra existencia, pero perdemos la perspectiva de creadores para convertirnos en luchadores, eso es lo que nos han enseñado, ¿verdad?,

 

Despertemos de este sueño, o mejor dicho de esta pesadilla. No somos luchadores y no tenemos que luchar, puesto que la lucha no crea más que resistencia en nuestras vidas, al fin y al cabo contra quién crees que estamos luchando?, Contra nosotros mismos.

 

Abramos los ojos y al despertar abracemos la luz, el poder de crear cada minuto de nuestra existencia.

 

Yo doy gracias por todo lo que he creado hasta este momento en mi vida

Yo doy gracias por la dicha y la felicidad de estar aprendiendo grandes lecciones

Yo tengo el poder para cambiar cualquier circunstancia en mi vida

Yo tengo el amor para dar gracias por esta circunstancia

Yo tengo la sabiduría para aprender la lección que esta circunstancia me ha enseñando

Yo soy la Luz que desvanece cualquier oscuridad, cualquier duda, cualquier miedo

 

El miedo desaparece cuando aceptamos que las circunstancias que vivimos las hemos creado nosotros mismos, cuando aceptamos que por mucho que nos estén haciendo sufrir son positivas pues nos están sirviendo de grandes maestros para aprender, cuando somos capaces de mirar con amor el problema que estamos viviendo, y cuando conseguimos finalmente rendir nuestro ego para que la luz que todos nosotros somos cierre las puertas que tengan que ser cerradas y abra las puertas que tengan que ser abiertas y dar gracias por las que se han cerrado y dar gracias por las que se han abierto.

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