Yo quisiera saber

Yo quisiera saber si alguna vez he vivido, si alguna vez he visto un amanecer, si alguna vez he reido, dormido ,sentido.

 

Yo quisiera saber porque miro a mí alrededor y no entiendo lo que veo. Porque mis sentidos se han dormido y en ese sueño profundo la ilusión ha quedado anestesiada, no responde, no conoce y solamente recuerda el olvido.
Yo quisiera saber tantas cosas y es tan poco mi entendimiento. Yo quisiera abrazar una rosa pero me dan miedo sus espinas.

Yo quisiera saber porque me he perdido para después encontrarme, porque he fracasado para después levantarme.

Porque he odiado para poder amar, porque he mentido para descubrir verdades y porque he soñado para poder despertarme.

Yo quisiera saber porque saber porque salgo a la batalla con la espada en la mano si yo no quiero luchar. Sigo sin saber porque no me encuentro en casa, porque siento que sigo caminando hacia algún sitio, pero tampoco se a donde me lleva el camino.

Quiero saber porque cuando parece que he encontrado las respuestas que siempre he buscado el camino cambia y vuelven a aparecer los balbuceos e inseguridades.

Yo quisiera saber cuándo podre volar por un espacio ancho y grande y sentir la libertad completa de mi espíritu. Cuando podre vivir como una partícula mas de luz en el universo infinito de la luz misma.

Yo quisiera saber cuándo podre Ser todo lo que Soy, y cuando podre sentir todo lo que siento, cuando tendré todo lo que tengo y cuando podre desplegar mis alas y llegare al infinito donde ya no necesitare nada.

De la ignorancia al racismo solo hay un paso

Ayer hablaba con una mujer que me contaba el drama que había vivido con su marido, abusador y cobarde, como todos los abusadores.

La victima de nacionalidad colombiana, médico de profesión, supongo que habrá que colgar las etiquetas que tanto nos gustan para enmarcar bien a la persona y con dos preciosas niñas muy pequeñitas. El abusador español, de profesión abusador.

Esta mujer me contaba, muy afectada, como no podía ser para menos, como su suegra cuando la llevaron al hospital sangrando, la decía que tenía que aguantar los malos tratos, que tenía que callarse y bajar la cabeza, que debía de estar agradecida a su hijo, que en su país mataban a la gente así que al final encima tenía mucha suerte.

Vergüenza me daba cuando me lo contaba. Como puede ser que haya gente que hable de esta forma, no peor aún que ni siquiera piensen de esa forma.

Hasta dónde puede llegar la ceguera y la mente retrograda de unos padres que permiten que su hijo abuse de una mujer, es que no piensan en sus nietas, es que su ignorancia profunda no les deja ver la atrocidad tan inmunda de la que están siendo cómplices activos.

Cuando se juzgan este tipo de crímenes,  deberían  juzgar también a esos padres cómplices que han sido testigos y que han permitido tanto sufrimiento.

Que ya está bien que encima pongan como excusa, como atenuante la nacionalidad, ósea que según este género humano, bueno lo de humano es una expresión porque de humanos tienen poco, por el hecho de que alguien venga de otro país ya les da el derecho a pisarles, abusarles y encima que les den las gracias.

A esas personas, que supongo nunca leerán esta reflexión, les digo que no somos mejores ni peores por nuestro país de origen, que el ser españoles no les da derecho a pisar y abusar de otras personas y que son para mí, que soy española una vergüenza y un lastre para nuestra sociedad.

No puedes dar de lo que no tienes

Es una ley universal y se aplica en ti y en todo lo que te rodea. No puedes dar de lo que no tienes. Una parra nunca te va a dar ciruelas y un ciruelo nunca te dará uvas. Esto que se ve tan claro con lo que pasa en el exterior con las cosas que podemos ver y tocar, es lo mismo que sucede con nuestras emociones, nuestros pensamientos con quienes somos. No puedes dar un amor que no tienes, no puedes da una comprensión que no tienes.

 

El responsable de que vivamos un espejismo constante es el miedo.

 

El responsable es claramente el miedo. El miedo es un enemigo al que no sabemos hacer frente y nos entorpece la visión de lo verdadero, creando una neblina en nuestra mente y nuestras emociones que nos tienen cautivos viviendo una ilusión. Dejándonos solo imaginar lo que existe al otro lado de la neblina. Ese es precisamente el plan maestro del miedo, no permitir nuestro progreso. Y para conseguir su objetivo nos rodea con su niebla de dudas, de inseguridades, de rechazo, de fracaso.

 

No hay mejor medicina para disipar esta niebla que la oración, la meditación, la conversación con tu Yo Superior, con DIOS. Ya sabemos que no podemos ofrecer a los demás mas de lo que nos podemos ofrecer a nosotros mismos, por tanto es importante comenzar a disipar esa niebla de miedo para comenzar a vivir como seres de luz y de amor que somos creados a Imagen y Semejanza de nuestro CREADOR.

 

Cuanto mas estrecha sea la relación con tu Yo Superior, mas se extiende tu entendimiento y conocimiento de tu propia naturaleza. Cuanto mas brilla tu verdadera esencia en tu interior, la esencia pura de amor, la niebla del miedo, la niebla que te mantiene cautivo se va disipando hasta desaparecer por completo. En ese momento eres libre. En ese momento eres un reflejo de DIOS.

 

Cuando oramos y conversamos con DIOS le pedimos que nos proteja de cualquier situación negativa, de cualquier persona que no tenga buenas intenciones para con nosotros, sin embargo se nos olvida pedirle a nuestro PADRE que nos proteja de nosotros mismos, que nos proteja de nuestra propia ignorancia, de nuestra propia soberbia, de nuestro propio egoísmo, de nuestros miedos. Y es solo mediante el amor divino que podemos derrumbar todas las barreras del miedo en nuestro interior, es solo mediante el amor divino que podemos llegar a ser libres.

 

El poder del SER y de la existencia divina traspasa la simple mirada de una vida. La simpleza de nuestra comprensión esta reducida a un periodo de tiempo que por su extensión es ridículo en la magnitud de la eternidad. Y te recuerdo que DIOS nos creo como seres eternos, y aun sabiéndolo nunca llegamos a entenderlo. Si tan solo pudiésemos traspasar esa ridícula barrera de lo finito, desaparecerían instantáneamente nuestros límites de compresión.

 

Hay que nacer para morirse, pero hay que SER para nacer. El nacimiento no es el comienzo es tan solo una continuidad de nuestro ETERNO SER y la muerte no es el final sino una transición de nuestro ETERNO SER.

¿Qué esperas del 2017?

Muchos de vosotros estaréis proyectando en estos días las metas e intenciones para el año que esta a punto de comenzar. Este desde luego es un ejercicio necesario para trazar un rumbo claro. Sin embargo hay ciertos puntos que debéis de tomar en consideración.

Antes de comenzar a trazarte estas metas para el 2017 asegúrate que  estas persiguiendo tus deseos e intenciones y no los deseos e intenciones de otros. No es difícil que sin darte cuenta acabes trazándote las metas equivocadas, metas que no te van a aportar absolutamente nada.

No es difícil dejarse llevar por lo que la sociedad espera de ti o lo que tu familia espera de ti. Llega un momento que llegas a creer que son tus propios deseos e intenciones, sin darte cuenta que tu camino es otro.

Una casa mas grande, un coche mejor, mas dinero en la cuenta del banco, expandir tu negocio, unas vacaciones, adelgazar 20 kilos, mudarte a otra ciudad, acabar tus estudios, sean cual sean tus metas para el 2017 asegúrate que es lo que tu quieres de verdad no lo que la sociedad o tu familia espera de ti.

¿Qué te hace feliz?

¿Cuáles son tus sueños?

¿Cuáles son tus deseos?

No hay metas buenas o malas. Simplemente cada ser humano tenemos diferentes necesidades en las diferentes etapas que vivimos. Asociamos la felicidad con los logros materiales y en nuestro deseo por ser felices perseguimos mas logros materiales encontrándonos después de conseguir estos logros tan vacíos internamente como antes de conseguirlos.

Recuerda que la felicidad no esta en el exterior, sino dentro de ti. La felicidad es un estilo de vida, una decisión, una actitud. Espero que esta sea la primera de tus resoluciones para el 2008, tomar la decisión desde este momento de ser feliz, donde te encuentres hoy, con lo que tengas hoy, con quien eres hoy.

Los logros materiales son geniales, el dinero no tiene nada de malo. El dinero es energía como todo lo que te rodea. Todos los bienes materiales están ahí en abundancia, puesto que vivimos en un universo de abundancia para disfrutarlos, el problema surge cuando resultamos esclavos de estos bienes materiales y nos olvidamos de cultivar lo importante, nuestro interior.

Solamente tienes que dar un paseo por un cementerio para que recuerdes que nada material se ira contigo, ni siquiera tu cuerpo. Sin embargo lo que si ira contigo es el amor que hayas compartido, el crecimiento espiritual que hayas alcanzado en esta vida, las enseñanzas aprendidas, la compasión repartida a otros seres humanos.

Traza tus metas e intenciones con un verdadero propósito y no simplemente porque hay que tener una casa mas grande o mas dinero. Medita y tomate tu tiempo para establecer tus intenciones para asegurarte que son verdaderamente tus intenciones y no los deseos de tu ego. Existe una gran diferencia entre un propósito, una intención de tu Yo Superior que te traerá una felicidad inmensa, una alegría difícil de explicar con palabras y los deseos y caprichos del ego que te aportaran un momento efímero de vanidad y después vacío interno.

Es importante que cada una de tus metas tenga un propósito. Quieres una casa mas grande, ¿para que?, ¿Qué vas a hacer con esa casa mas grande?, ¿Esa casa mas grande es lo que tu verdaderamente deseas y te hace feliz? Ya todos sabemos lo que una casa mas grande le aporta a nuestro ego, la admiración y en muchos casos envidia de otros, pero lo importante es que te va a aportar a ti, a quien tú eres de verdad esa casa más grande.

Cualquier meta que traces con un verdadero propósito se materializara sin resistencia ninguna y te aportara riqueza no solo material, pero también emocional y espiritual.

Te deseo que el año 2017 te traiga mucha felicidad, paz, prosperidad y que todas tus intenciones se materialicen de una forma perfecta y en armonía para todo el mundo.

El granero del conocimiento

Todos queremos transformar algún aspecto de nuestras vidas. Atravesamos circunstancias y experiencias difíciles que queremos superar lo antes posible, puesto que a ninguno nos agrada el sufrimiento que acompaña estos problemas y obstáculos a los que tenemos que hacer frente en nuestras vidas. Problemas de salud, de dinero, conflictos en nuestras relaciones, sea cual sea la experiencia que nos este tocando vivir es nuestra la responsabilidad de transformar la experiencia y de construir una realidad diferente, positiva, una realidad de felicidad y de abundancia.

 

Y la pregunta del millón, ¿Cómo transformamos nuestras vidas?, ¿Cómo eliminamos las situaciones negativas y difíciles?, ¿Cómo creamos una realidad de felicidad y abundancia?

 

Siento daros la mala noticia, no hay una píldora mágica para transformar vidas. Y ese es el mayor obstáculo, nuestra pasividad. Estamos en una orilla del lago, la orilla de las carencias que hayamos creado en nuestras vidas, de los problemas que hemos atraído y pretendemos llegar a la otra orilla, la orilla de la abundancia, de la felicidad sin mojarnos, sin tirarnos al agua y nadar hacia la realidad que queremos.

 

Acumulamos conocimiento, leemos libros de motivación, asistimos a clases y seminarios, escuchamos afirmaciones y meditaciones, esperando que esto va a transformar nuestras vidas. En verdad todos estos conocimientos son herramientas maravillosas que nos enseñan y ayudan pero que de no ser que pongamos en práctica de nada nos van a servir.

 

Nos compramos las aletas, las gafas de bucear, trajes de baño, y seguimos sentados en la orilla esperando, pasivos, quejándonos de nuestras circunstancias, de nuestros problemas. Esperando que el próximo libro que nos vamos a comprar, el próximo seminario, nos llevara hasta la otra orilla, hasta la realidad que nosotros queremos sin tener que pisar el agua.

 

¿A que estas esperando? Estas sentado en un granero de conocimiento y sigues con hambre. Ponte en marcha, comienza a nadar, con las herramientas que tengas hoy, con los conocimientos que tengas hoy.

 

Ya se que puede ser abrumador mirar esa montana de conocimiento, tanto que nos quedamos mirando sin saber por donde empezar. Pensar positivo, sanar tus heridas del pasado, trazar tus intenciones, meditar, actitud positiva, vivir el presente, el poder de la fe, el uso consciente de tu energía, la perseverancia, la confianza en ti mismo, muchos conocimientos y herramientas fantásticas que hemos aprendido para transformar y mejorar nuestras vidas. Sin embargo ¿Cuántos de estos conocimientos has puesto en práctica?

 

La buena noticia es que no tienes que comerte el granero entero en un día. Basta con que tomes un solo grano, uno solo y lo digieras. Basta con que comiences a aplicar un solo grano de conocimiento a tu vida. Comienza hoy a experimentar un solo grano de esa montana de conocimientos que ya tienes y entonces comenzaras a experimentar grandes cambios en tu vida. Habrás comenzado a nadar hacia la otra orilla y con cada brazada llegara el siguiente grano para alimentarte en tu travesía.

Tu mejor regalo de Navidad

Esta navidad date el inmenso regalo de perdonar. Perdonar a otros para no tener que seguir llevando cargas emocionales que cada día te Irán pesando mas en tu vida y sobre todo perdonarte a ti mismo. Y recuerda que cuando perdonas a otro ser humano no le estas regalando nada a esa persona, pero te lo estas regalando a ti mismo. El rencor que guardamos en nuestros corazones hacia otros seres humanos no les pesa a ellos, sino a nosotros mismos.

 

No tienes que volver a ver o hablar a la persona que estas perdonando si no lo deseas. El perdón no tiene nada que ver con la otra persona, la emoción que tu estas manejando no es la de la otra persona, esa emoción es responsabilidad de esa persona, tu estas manejando la emoción que existe dentro de ti. Por lo tanto es un ejercicio contigo mismo, una decisión de poner fin a una emoción que no te beneficia, que no es positiva para ti.

 

Sin embargo para que este regalo de navidad sea completo no solo tienes que perdonar a otros pero mas importante todavía es que te perdones a ti mismo. Definitivamente el perdón más difícil es el que nos tenemos que dar a nosotros mismos. Y en realidad no es complicado es solo una de tantas creencias que están al revés en nuestra mente y que tenemos que cambiar. Nos han acostumbrado de pequeños a pedirle perdón a otros, pedirle perdón a Dios, pero nunca nos han hablado de que el perdón tiene que empezar por nosotros mismos.

 

Este juicio constante de nosotros a nosotros mismos por lo que no hemos hecho o lo que hemos hecho mal es lo que más nos ata con el pasado evitando que sigamos adelante con nuestra vida, evitando que nuestra relación con nosotros mismos sea una relación sana. Tenemos que reconocer y aceptar que hemos cometido errores, pero siempre siendo conscientes de que no es mas que parte de nuestro aprendizaje y si no somos capaces de entender este sencillo concepto nos quedamos atrapados en nuestras propias experiencias juzgándonos y castigándonos a nosotros mismos y lo mas triste es que este espacio de juicio no nos permite aprender ninguna lección de la experiencia vivida.

 

Para esta Navidad concédete el mejor regalo de tu vida que te liberara de cargas emocionales que ya no necesitas estas llevando.

 “Perdón sublime y bella experiencia,  ejercicio  necesario de  nuestra  existencia”

¿Tienes Fe en Dios?

¡Que clase de pregunta!

 

La mayoría vamos a contestar que si tenemos fe. Por supuesto que tenemos fe. Sin embargo debemos de meditar un poco en que clase de fe tenemos o creemos que tenemos. Este análisis podemos hacerlo contestando a unas simples preguntas.

 

Cuando tienes un problema y le pides a tu PADRE que te ayude a solucionarlo;

 

¿Sientes que el problema ya no te pertenece, ya no piensas en el? o ¿por el contrario acabando tu oración sigues preocupado,  y a la mañana siguiente sigues pensando en tu problema con dudas y miedo, y cuando te llama un familiar o un amigo le cuentas lo horrible de tu problema y sigues preocupado día tras día?

 

¿Sientes miedo cuando piensas en el futuro, en que pasara el día de mañana?

 

¿Sientes que no puedes superar ciertas cosas que te pasan o han pasado?

 

¿Te desesperas cuando un problema en tu vida no se resuelve rápidamente?

 

Medita en las respuestas a estas preguntas.

 

Lo cierto del caso es que la FE no es más que un ejercicio de amor hacia nuestro PADRE. Y también es cierto que muchas veces le queremos mucho de palabra pero no lo demostramos con nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

 

Mas bien decimos, “mira PADRE yo te entrego este problema para que me ayudes  y me traigas la solución que sea mejor para mi, pero por si acaso déjame que yo siga vigilando que me siga preocupando no vaya a ser que TU no seas capaz de resolverlo, o estés muy ocupado ahora y no tengas tiempo para mi, o vaya usted a saber.

 

¿Que clase de Fe es la que tenemos entonces? Si te quiero PADRE, te quiero mucho y no es que no me fíe de TI, de que tu eres todo AMOR, que eres TODOPODEROSO, que tu LUZ reina por sobre todas las cosas, no, no creas que no confió en TI, yo solo me preocupo por el futuro, por la solución de mis problemas por si acaso tu fallas, yo que soy una hormiga sin ti.

 

Con este tipo de FE a medias lo único que conseguimos es que nuestro PADRE no pueda realizar mas milagros en nuestras vidas, y ¿sabéis porque?

 

No porque no quiera es que NO LE DEJAMOS.

 

Nos empeñamos en seguir aferrados a nuestros problemas, en vez de soltar nuestras cargas y aferrarnos a la seguridad absoluta de que nuestro Padre nunca nos abandonara.

 

El Universo esta creado, igual que todos y cada uno de nosotros en bases a una perfección absoluta, sin embargo esta perfección no se puede manifestar en nuestras vidas siempre y cuando nosotros sigamos agarrados a la imperfección que hemos creado.

 

Si es verdad que la fe mueve montanas, pero debe de ser una fe completa y absoluta. Las dudas y el miedo actúan como una barrera inmensa que impide que la ayuda que tanto pedimos a Dios llegue a nuestras vidas.

 

El único obstáculo entre la perfección en nuestras vidas, para la solución de nuestros problemas somos nosotros mismos, nuestros propios miedos, dudas, nuestra falta de confianza en el poder que todos tenemos dentro de nosotros.

 

Una fe a medias, traerá resultados a medias. Fe absoluta traerá una lluvia de milagros a tu vida.

 

Solo tu puedes tomar la decisión de que realidad quieres. ¿Quieres resultados a medias o quieres que los milagros se sucedan en tu vida?

¿De quien es la culpa?

La culpa es tan solo una válvula de escape que nos permite evadir la responsabilidad y las consecuencias de las decisiones que tomamos.

 

Nos han enseñado a utilizar esta válvula de escape aceptándola como algo inevitable y natural. Hemos oído a nuestros padres, nuestros familiares y amigos culpar en algún momento por sus circunstancias a alguien. Hemos crecido compartiendo nuestra realidad con la culpa y por supuesto el que culpa a alguien siempre cuenta con un nutrido saco de razonamientos que sustentan su razón.

 

Existen tres categorías dentro de la llamada culpa;

 

La primera categoría es “por mi culpa”. No nos consideramos satisfechos con decisiones tomadas, o con decisiones que no tomamos a tiempo y nos aferramos a esa circunstancia del pasado como si de esta forma pudiésemos cambiarlo. “Por mi culpa” baja tremendamente nuestra autoestima puesto que nos coloca constantemente en el puesto de miedo ante las decisiones que tenemos que tomar hoy y nos inunda de rencor hacia nosotros mismos. Esto nos lleva a castigarnos y a privarnos de cosas maravillosas en nuestro presente ya que no nos consideramos merecedores de recibir estas cosas maravillosas.

 

La segunda categoría es “por tu culpa”. Nos sentimos victimas de las decisiones, caprichos o maldad de otro ser humano. Esta es una posición bastante cómoda ya que mientras consideremos a otro ser humano responsable por nuestro presente, nuestra realidad, significa que nosotros a parte de sufrir y odiar no podemos hacer nada. “Por su culpa” nos deja en el puesto de espectador. Hemos entregado el control de nuestras vidas y de nuestra realidad a otro ser humano y no esta en nuestra mano poder cambiar las circunstancias. El centro de nuestra atención es el odio y el rencor hacia ese ser humano, y esto congela cualquier posibilidad de retomar el control de nuestra vida y pasar de nuevo al puesto de protagonistas de nuestra vida.

 

La tercera categoría es “por culpa de”. Cuando no encontramos nadie a nuestro alrededor a quien responsabilizar por nuestras circunstancias encontramos esta salida muy conveniente que nos permite culpar  a Dios, al destino, a la economía, a la mala suerte, a la posición de los planetas, o a cualquier otro agente externo que no va a rebatirnos nuestros argumentos de culpa. “Por culpa de”, nos deja en una posición de total impotencia ante nuestro presente. No solo entregamos el control de nuestro presente, sino de nuestra vida misma, sin llegar a entender que hemos hecho para merecernos el castigo.

 

Las tres categorías tienen el mismo peso y hacen los mismos estragos en nuestro presente. Es como si estuviésemos bebiendo un vaso de cianuro poco a poco. No importa si estas pensando en nosotros mientras que lo bebemos, o si estamos pensando en nuestros padres, maridos, esposas, jefes, o si estamos pensando en el destino, en buena o mala suerte, el cianuro nos va a envenenar de igual forma.

 

Mientras que estemos en el convencimiento que nuestra realidad es consecuencia de las decisiones y los caprichos de otro ser humano, del destino o de cualquier otra circunstancia estaremos entregando el poder para cambiar esa realidad a ese ser humano, al destino o a las circunstancias que nos rodean.

 

Los únicos responsables de cada aspecto de la realidad que vivimos somos nosotros mismos, y solamente cuando estamos preparados para asumir la responsabilidad de las decisiones que tomamos estamos preparados para cambiar y transformar nuestra realidad en la forma que deseemos.

 

Cuantas veces escuchamos; por culpa de mis padres, de mi esposo, de mi esposa, de mi ex, de aquel profesor que tuve, por la falta de medios económicos, por las circunstancias que me han tocado vivir, etc.…, porque la lista de culpables es interminable.

 

¿Y tu tienes culpables y culpas en tu vida?

 

En el puesto del piloto solo puede haber una persona. Y el puesto de piloto en tu vida debe ser ocupado por ti, sin embargo eso no ocurre cuando cedes ese puesto tan importante en tu vida ya que en ese momento te conviertes en pasajero. En un pasajero que no esta conforme con la ruta que el piloto lleva, pero que sin embargo no quiere asumir el control de este viaje, tu vida.

 

La historia es un almanaque de seres humanos que no han contado con recursos y que han alcanzado todos sus sueños, seres humanos que han tenido una infancia muy difícil y que han alcanzado todos sus sueños, seres humanos que han tenido que vencer toda clase de obstáculos y que han alcanzado todos sus sueños.

 

¿Por qué?

 

Porque son seres humanos que no han cedido el control de sus vidas, sus puestos pilotos a nada ni a nadie. Seres humanos que no han empleado su tiempo en entretener culpas ni culpables, ni su energía en entretener odios y rencores.

 

Tomar el puesto de control de nuestras vidas es algo maravilloso. Si bien tomamos a veces la ruta equivocada, esto solo nos sirve para aprender más, para convertirnos en mejores pilotos. Y es que la ruta de la vida no es un camino perfectamente trazado y es precisamente esta la finalidad, que cada uno de nosotros tracemos nuestro propio camino y esto solo podemos llevarlo a cabo cuando estamos dispuestos y preparados para sentarnos en el puesto de piloto de nuestra vida.

 

Feliz viaje!, sin maletas de culpas ni culpables. Con un camino fascinante y maravilloso delante de ti.

Nuestro talón que Aquiles

La manifestación de nuestros pensamientos es inmediata, el universo no necesita tiempo de preparación alguno, lo pensamos e instantáneamente deberíamos ver la representación material de nuestros pensamientos e intenciones.

Sin embargo, esto no siempre sucede y en muchas ocasiones nos encontramos frustrados al ver que nuestras intenciones y metas no encuentran su manifestación en el plano material y en algunas ocasiones lo que acabamos manifestando es todo lo contrario a lo que verdaderamente deseamos.

 

Nuestras intenciones se encuentran con obstáculos

 

Nuestras limitaciones internas son precisamente los obstáculos que la energía de nuestros pensamientos e intenciones encuentran para su materialización. En la mayoría de los casos estas limitaciones están lo suficientemente arraigadas dentro de nosotros que supone la destrucción definitiva de nuestras intenciones.

 

¿Cuáles son las limitaciones que ralentizan o destruyen la materialización de nuestras intenciones?

 

Primordialmente la falta de fe en nosotros mismos, en nuestros talentos, en nuestra fuerza, nuestros miedos, nuestras dudas y en el poder creador que todos tenemos

 

Creamos una intención y por lo general en el fondo no creemos que esa intención se vaya a materializar. Nos falta esa fe en nosotros mismos y esa falta de fe genera miedo y dudas. No tengo los medios, seria demasiado perfecto, a mí nunca me pasan esas cosas, es muy bonito pero imposible para mí, no tengo el dinero suficiente…

 

De esta forma la energía que se ha creado con nuestra intención se ve inmediatamente destruida por nuestras propias limitaciones.

 

El resultado del entrenamiento que hemos recibido

 

Nos han enseñado ha centrar nuestra atención en nuestras limitaciones en vez de descubrir los maravillosos talentos que todos tenemos. Nuestras familias y la sociedad en general nos ha entrenado en bases a limitaciones y nosotros simplemente nos las creemos. Nos las creemos tanto que tienen suficiente fuerza como para destruir inmediatamente cualquier intención y pensamiento que este fuera de las barreras de las limitaciones que hemos heredado, aprendido y adquirido y que ahora son “nuestras” propias limitaciones: “La vida es dura, venimos aquí a sufrir, la vida no es fácil, es muy difícil salir adelante, hay que luchar mucho, hay que cuidarse de la gente porque es muy mala, el dinero cambia a las personas y se vuelven egoístas, el amor es una quimera, la felicidad verdadera no existe…

 

Nuestra fe está puesta en nuestras limitaciones en vez de estar dedicada a nuestros talentos y nuestro poder interno.

 

La solución a nuestras limitaciones

 

Recordad siempre que todos tenemos el poder de crear nuestra realidad. En la gran mayoría de los casos usamos ese poder de crear de una forma inconsciente y en muy pocas ocasiones lo usamos conscientemente; al final seguimos siendo los responsables y causantes creadores de nuestra propia realidad.

 

Tener fé absoluta no en la intención que queremos materializar sino en nosotros mismos. La fuerza y el poder no esta en la intención sino en nosotros.

 

Para lograr tener esta fe en nosotros mismos debemos conocernos a nosotros mismos, no a la percepción que tenemos de nosotros sino a quien somos de verdad. Debemos conocer el generador de energía y de poder que existe en nuestro interior e identificar las limitaciones  que hemos creado y mantenido hasta ahora para eliminarlos completamente.

 

Es un poco como lo que me pasa a mí con mi teléfono celular. Tiene un montón de funciones, se pueden tomar fotografías, grabar llamadas, grabar números de teléfono, enviar y recibir mensajes de texto, acceder al Internet y un sin fin mas de maravillas. Yo solo lo uso para recibir y hacer llamadas, todas las demás funciones están ahí, y sin embargo yo nunca les saco partido. ¿Sabéis porque?, porque nunca me he tomado el tiempo para siquiera mirar con detalle estas funciones.

 

Es exactamente lo mismo que nos sucede con nuestras vidas. Llegamos a esta experiencia material cargados de talentos, de un poder creador ilimitado y no nos tomamos el tiempo para conocernos a nosotros mismos, para descubrir estos tesoros que residen en nuestro interior. Como en el caso de mi teléfono, de nada nos sirven entonces estos talentos y este poder que tenemos al menos que lo usemos.

 

Dedica tiempo a re-descubrirte, a conocer quien eres de verdad, a conocer el poder ilimitado que está dentro de ti. El mismo tiempo que diariamente utilizas para pensar en tus limitaciones, utilízalo para descubrir tus talentos.

 

Esta es la mejor inversión de tiempo que harás en tu vida.

 

Yo elijo amarte

El amor es tan importante y sin embargo sabemos tan poco del amor. Creemos que amamos, que sabemos amar, cuando en realidad poco sabemos del amor verdadero. Ejercemos un amor egoísta, creyendo que amamos a los demás y lo único que estamos haciendo es satisfacer las exigencias, carencias y limitaciones de nuestro ego.

 

Existen dos tipos de amor, el amor por necesidad y el amor por elección.

 

El amor por necesidad

La mayoría de los seres humanos amamos por necesidad. Amamos para llenar nuestras propias carencias emocionales.  Este amor por necesidad nos lleva a crearnos expectativas de las personas a las que amamos puesto que necesitamos que sean y se comporten de determinada forma para llenar esas carencias que nosotros tenemos en nuestro interior. Cuando esas expectativas no son correspondidas comenzamos a juzgar a los que “amamos”, ya que no están cumpliendo el objetivo, nos están “defraudando” o mejor dicho están defraudando a nuestro ego, no están sirviendo el propósito de calmar nuestros propios miedos, inseguridades, frustraciones y carencias emocionales.

 

El amor por elección

El amor por elección es la expresión pura del amor. El verdadero amor, el amor incondicional. Amamos porque decidimos amar, sin expectativas, sin juicios. Amamos a la persona tal y como es, sin pretender cambiarla o “moldearla” de acuerdo a nuestras necesidades emocionales. Un amor que no necesita motivo para existir y que simplemente es. Un amor que no espera nada a cambio, que no tiene limites. Un  amor que nace dentro de nuestro corazón y que se desborda hacia todos los que nos rodean.

 

Y tu, ¿amas por elección o por necesidad?

¿Te enfadas cuando las personas que amas no hacen lo que tu esperas de ellos?

 

¿Les reprochas a los que amas cuanto haces tú por ellos y lo poco que ellos hacen por ti?

 

Y es que no podemos repartir y compartir de lo que no tenemos. ¿Cómo podemos amar a otros con un amor incondicional si no existe ese amor dentro de nosotros mismos?

 

Nos han ensenado que hay que amar a nuestros padres, a nuestros hijos, a nuestros amigos, pero amarnos a nosotros mismos es de vanidosos y  ¿Cómo pretendemos amar a otros si no somos capaces de aceptarnos a nosotros mismos y amarnos a nosotros mismos?

 

El primer paso para amar incondicionalmente a otro ser humano es amarnos incondicionalmente a nosotros mismos. Dejar de juzgarnos, de repetirnos en qué hemos fallado, en qué hemos fracasado. Dejar de imponernos condiciones para amarnos. Si cometemos errores en esta experiencia llamada vida es porque estamos aprendiendo y los errores que cometemos no son más que parte de nuestro aprendizaje.

 

Todos y cada uno de nosotros somos un milagro maravilloso, este momento que estamos viviendo ahora mismo es un milagro maravilloso, una nueva oportunidad para aprender a transformar nuestro interior, a entender donde están nuestras heridas para que a través del amor puro e incondicional podamos superarlas, podamos eliminar nuestras limitaciones, podamos llenar todas nuestras carencias emocionales, y no tengamos que seguir usando a los que “amamos” como muletas para caminar en esta vida.

 

Sí, yo elijo amarte tal y como eres.

Todos estamos en esta experiencia llamada vida para aprender y no podemos aprender mientras continuemos juzgándonos, mientras  sigamos rechazando todas las bendiciones que tenemos, todos los regalos que Dios nos da, mientras sigamos rechazando el amor puro e incondicional en el cual todos fuimos creados y que representa nuestra esencia verdadera.